Capítulo 1: Llegada a Estocolmo

Hola Familia;
Esta aventura empezó tiempo atrás. Al principio, fue una idea sin más, una especie de locura veraniega donde poder integrar algunos de los proyectos “ciclistas” en los que trabajo. Algo minúsculo que fue creciendo cada día hasta que, casi de repente, se transformó en esto que veis: no sólo una bonita web (para gustos los colores), sino algo más que supera ya las barreras digitales y abarca aspectos mucho más humanos.
Pensé que nunca llegaría el momento de partir y ahora, lo noche previa a la salida, muchas son las emociones que me llenan.
Aterricé con un proyecto en mente: montar la bicicleta, relajarme unos días y partir con destino a Bruselas.
La causa está clara: más de 2000 personas mueren anualmente mientras van en bicicleta; además de más de 200.000 heridos en accidentes de bici. Las cifras son terribles y afectan a un sector considerado ocio pero que, en realidad, es mucho más.
No voy a hablar ahora sobre las virtudes del uso de la bici (principalmente en ciudad). Tan sólo diré que son muchas más de las que podéis imaginar.
Siguiendo esta línea, decidí complementar este proyecto con un poco de mecenazgo, lo que los anglosajones llaman Crowdfunding: un concepto que no cuaja mucho todavía en algunas latitudes y que, básicamente, consiste en dejar que el instinto se deposite en proyectos que nos llamen la atención. Si tienen una causa humana, mejor que mejor.
El correspondiente a este proyecto se encuentra AQUÍ.

Decía que este proyecto lleva aparejada la opción de mecenazgo, pero, ?en qué consiste este proyecto realmente?
En unas 10 horas empezaré a pedalear desde Estocolmo hasta Bruselas, unos 2000 Km, en un viaje cargado de reencuentros, encuentros, experiencias y mucho trabajo.

Irónicamente me encuentro en esa fina línea que separa todo el trabajo realizado y que está a punto de terminar para dar paso a “la chicha”, al colofón de todo eso, al inicio del viaje, a lo desconocido que me espera y situaciones que aún no puedo imaginar.

Todo el trabajo pasado me ha aportado, de por sí, ocasiones interminables para pensar en todo lo que está pasando. Casi no he tenido tiempo de darle vueltas al modo en que se desarrollará el viaje. Es un misterio.
Pero es así como empiezan las aventuras: con un paso adelante hacia lo desconocido.

Venid conmigo.